• Padre Jose Luis Zabala

1° Charla del Retiro de Adviento // Predica Padre Joselo


Queridos amigos(as), Arrancó el tiempo de Adviento. Feliz primer domingo de Adviento. Con la primera vela de la Corona de Adviento ya sabemos que estamos en un tiempo especial. Tal vez un tiempo para arrancar de nuevo, porque con el nacimiento de Jesús todo se renovará. “Arrancar de nuevo, con un corazón en paz”. Qué palabras más potentes.


En Alemania estamos viviendo una cuarta ola de infecciones realmente dramática. En muchos países latinoamericanos se han realizado elecciones de todo tipo y hay incertidumbre e inquietud. China acaba de confirmar a su mandatario con poderes nunca antes vistos para una sola persona y sobre tanta gente. En ese contexto, ¿se puede arrancar de nuevo? ¿No estamos, más bien, al servicio de los poderes de este mundo y sin posibilidad de maniobrar? Y nosotros mismo, ¿no estamos cansados de tanta cuarentena y restricciones que se suavizan o se intensifican? ¿No estamos cansados de la distancia social, de encontrarnos solo por internet, de no poder hacer “lo que queramos”?



En este contexto, les propongo meditar esta invitación: “arranca de nuevo, con un corazón en paz”. Navidad es sin suda un nuevo comienzo. Desde la sencillez y simpleza de Belén surgió EL COMIENZO de la historia, como la conocemos los creyentes en Jesús. Ese acontecimiento que creemos, lo celebramos cada año precisamente para animarnos, nosotros también, a un nuevo comienzo. Una nueva luz, una nueva alegría, una nueva paz, son todas expresiones para hablar de la fuerza plasmadora de este sucedo de hace 2021 años que hoy también se hace real en el corazón de aquellos que buscan a Jesús, que se vinculan a Jesús, que aman a Jesús. Esos somos nosotros, ¿cierto?


Arranca de nuevo, porque tienes un respaldo único en la historia de la humanidad. El tiempo de Adviento nos prepara para arrancar o nos permite comenzar a arrancar. Como el automóvil que arranca en la primera marcha, lento, pero con fuerza, así este tiempo litúrgico nosinvita a arrancar. Para ello necesitamos algunos fundamentos o preámbulos, que no siempre hemos podido tener tan presentes en los últimos dos años, por dejación, por cansancio, por hastío, por negligencia, porque somos pequeños y débiles, porque hemos sufrido una terrible pandemia. Son la base que nos permite arrancar y hacerlo con un corazón en paz.



Comparto con ustedes el primer pilar que es : ir a casa de nuevo. Para así arrancar de nuevo. ¿Qué significa ir nuevamente a casa? La parábola del padre misericordioso en Lc 15 (conocida como la parábola del hijo pródigo) nos da la primera pista. Se trata de imitar al hijo menor, que habiendo malgastado su herencia… su dinero, sus dones, su tiempo, sus talentos, sus posibilidades, reflexiona (entra en sí mismo) y decide regresar a la casa paterna, pues allí hasta los sirvientes viven mejor que lo que a él le toca vivir. Seguir el camino del hijo pródigo es primeramente mirar nuestro año 2021, y reconocer y aceptar que hemos malgastado muchas cosas durante él, hemos perdido bienes materiales y sobre todo bienes espirituales importantes. Hemos despilfarrado mucho de nuestra herencia.


Seguir el camino del hijo pródigo, en segundo lugar, es una invitación a entrar en nosotros mismos, hacer oración y descubrir lo bien que se está en la casa de “mi padre”, en la casa de Dios Padre. Un buen examen de consciencia y una buena confesión son pasos importantes en Adviento. El perdón es un don que Dios quiere regalar especialmente en estas semanas. Solo así podremos arrancar de nuevo. Y no solo un perdón a Dios y de Dios. Tal vez también el perdón para con otros, incluso con nosotros mismos. Se trata de pedir perdón a aquellos que pudimos haber ofendido durante el año, perdonar a aquellos que nos ofendieron a nosotros, aun cuando no nos pidan ese perdón, y finalmente perdonarse uno mismo por todo el desorden que generamos en estos meses pasados.


Todo ello nos permite volver a casa, a estar en el lugar donde somos queridos y valorados, volver al lugar donde somos dignificados y enaltecidos, al lugar donde el Padre Dios nos devuelve la vestimenta de hijo y nos prepara una gran fiesta. Los invito a animarse al perdón. Nos dará la fuerza y la paz para arrancar de nuevo con el nacimiento del Niño.



Preguntas de Reflexión de la Charla (video) :


1. ¿Qué espero de esta Navidad, qué paz necesito?

2. ¿Qué herencia he malgastado este año?

3. ¿Cuándo y dónde podría lograr volver a mi mismo?

4. Programar una confesión antes de Navidad.

5. ¿A quién debo perdonar y a quién debo pedir perdón?

6. Visitar un Santuario o un lugar de peregrinación en Adviento

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