• Jorgelina Güsewell

Familias ucranianas celebran Pentecostes en Casa de Alianza - Schoenstatt Original.

Como bien es sabido normalmente en Casa de Alianza se realizan retiros y encuentros de toda indóle, es un hostel católico donde se puede realizar todo tipos de actividades, pero hasta ahora nunca habíamos salido a misionar, salir del hogar y entrar en modo misión aunque hace rato este anhelo estaba en nuestros corazones. Será que el encierro pandémico nos hizo sentir muy identificados con los discípulos y quisimos aprovechar la gracia del Espiritu Santo para salir sin miedo a anunciar la Buena Nueva.



¿A donde vamos? ¿Qué llevamos? ¿Vamos o nos quedamos? Pues eso hicimos, salimos y también nos quedamos. Por un lado un grupo de misioneros salió a visitar familias a dejar un cuadro de la Mater, para no decir "un cuadrote" ¡Ya que eran enormes!. Como muchas casas ya no tienen imagenes religiosas y luego de un tiempo tan tenso, díficil, caótico como fue la pandemia, surgió el anhelo de llevar a la Mater a varios hogares para que ella traiga el equilibrio, el orden interior y sobre todo su amor de madre a todos los hogares que lo necesiten ¡Las familias felices de recibir a la Virgen! ¡También los departamentos de estudiantes! La Mater viene a quedarse para no irse.......



Y mientras unos visitaban familias, otro par se quedaron en casa para recibir a familias ucranianas. Era toda un intriga saber cuanta gente vendría, pues pensábamos que solo vendrían los niños que vivian en Schoenstatt que no pasan la docena. La cuestión es que el flyer escrito en ucraniano cruzó fronteras y llegó a oídos de familias en Koblenz y de los barrios cercanos.


Para gran sorpresa, llegaron casi todas las familias al mismo tiempo .....¡Muy puntuales! y se quedaron tímidamente esperando a que llegará alguien para invitarlos a la fiesta. Pues ahí llegó mi turno y mi momento más dífícil de la misión.......¿Cómo podía yo invitarlas a una fiesta si ellas estaban tristes por la guerra? ¿Cómo invitarlos a pasarla bien cuando sus padres, esposos, abuelos e hijos varones adultos se encuentran atrapados en una injusta guerra?. He ahí que el Espiritu Santo vino a hablar por mi ........Brenda (quien traducía al ingles) me animó a hablar para que ella traduzca a Valentina (quien traducía al ucraniano) y pues salió del corazón decirles que todos han sido invitados a un cumpleaños muy especial ¡Pues es Pentecostes! ¡El cumpleaños de la Iglesia católica! ¡Y nosotros como somos católicos hoy queremos compartirlo con ustedes! ¡Invitamos a celebrar esta gran fiesta! ¡Será un cumpleaños muy entretenido!. La invitación fue bien recibida y cada niño fue insertandosé muy rápidamente en el juego que le apatecía: metegol, ping pong, kirmes , castillo inflable , pinturas, tizas , etc , etc.




Antes de la llegada nos prometimos entre los misioneros que sean la cantidad que sean (pocos o muchos) los vamos a servir como se lo merecen ¡Con mucho amor! . Fue así que los que trabajaban en la cocina hicieron lo posible para que las mamas se sintieran a gusto con café y bizcochuelo sin la necesidad de formar fila (como todo trámite que les toca realizar en Alemania) ¡Queríamos que se sientieran en un hogar!. Brenda no paro de entretener a los niños, escuchar a las mamás y aparte ser la mejor DJ de eventos infantiles que se puede tener. ¡La música fue lo mejor! nos decían las madres emocionada. ¡El Espiritu Santo muchas veces viene con la música a nuestros corazones!



Una mañana que ha quedado para toda nuestra vida, no podemos ni escribir lo que hemos sentido interiormente, no tenemos palabras para expresar lo que fue servir esa mañana. Nosotros hemos recibidos más de lo que hemos dado, esas mujeres solo nos han transmitido alegría, fuerza y mucha esperanza. Pudimos regalar lo que ellas mismos nos dijeron "un día normal" a sus hijos y nosotros recibimos un día especial.


Fue un verdadero Pentecostes, una mezcla de lenguas, de idiomas , de culturas y todos unidos en una misma fiesta. Las mamás y también papas alemanes que vinieron a compartir no dejaron de servir y ayudar a pesar que no eran misioneros, pero tenían muy claro que el lema del día era compartir todos juntos. ¡En un momento no sabíamos ni como expresar las reglas de los juegos pero sin duda que todo fue fluyendo!. Algunos alemanes se ponían nerviosos porque entraban más de 3 niños a la vez al pequeño castillo inflable, pero ahí venía Rigo de Venezuela trayendo lapiz y cartel para aclararlo en todos los idiomas......¡Y todo se solucionaba!



Les pedimos seguir rezando por estas madres y también para que Casa de Alianza pueda seguir acompañando a estas madres de alguna forma ya que estan en una espera constante por el fin de la guerra. Ellas tienen la esperanza de volver a abrazar a sus esposos ya sea en tierra o en el cielo, ellas quieren volver a su mismo barrio, a sus mismos vecinos ......a los amigos de sus hijos, varías en el hablar soltaban lágrimas y nosotros la soltamos luego, porque solo nos quedaba aguantar al escuchar, pero sin duda que el sufrimiento escuchado fue compartido. La realidad duele hasta los huesos y es impensable que en siglo 21 todavía se vivan estas tragedias causadas por el mal ¡Acompañemos rezando y si se puede con más mucho mejor!


Gracias Mater por estar con nosotros en este Pentecostes como lo estuviste la primera vez y hemos confirmado en nuestros corazones ¡No hay Pentecostes sin María! Ser schoenstattiano es ser hijo de la guerra, Dios nos ha preparado en nuestra formación e historia original para dar respuesta frente a esta situación. Que la ayuda no solo sea con la oración, también cambiando el mal por el bien (externo e interno), el acomodo por el servicio y sobre toda las cosas regalando esperanza allí donde puede llegar a perderse. ¡Todos por todos!











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