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Invitación a mi querido colega médico....

Estimado/a colega,

¿Cómo te encuentras luego de dos anos de pandemia? Me gustaría que te tomes 5 min para leer estas líneas…

A todos nos está pasando que la exposición física al coronavirus, el exceso de horas de trabajo ininterrumpidas y la demanda emocional puesta en juego en la atención a pacientes contagiados nos convierten en seres más propensos a desarrollar malestares de todo tipo, físicos, psíquicos y espirituales. En un artículo publicado por la fundación argentina INECO (Investigación científica de neurociencias) en 2021 se afirma de los médicos en pandemia que “su estado mental es actualmente similar al de un soldado durante su traslado al frente de batalla”.



También la ola de desinformación, los rumores y el miedo afectan en forma potenciada al personal de salud, que tiene que hacer un esfuerzo para filtrar la calidad de la información que recibe, ya que la misma puede aumentar sus niveles de ansiedad y preocupación.

Por otro lado, aparecen los primeros brotes de estigmatización de profesionales de la salud, que son aplaudidos en los balcones, pero segregados en forma violenta de su edificio o incluso de la propia familia por temor al contagio.


Datos de publicación reciente en The Lancet Psychiatry muestran los resultados de una encuesta multicéntrica sobre médicos que actuaron en China durante la primera ola de la pandemia de coronavirus. De ellos, el 50,7% desarrolló depresión, 44,7% ansiedad, 36,1% insomnio y 73,4% síntomas vinculados al estrés.



Entre las mayores preocupaciones del personal sanitario se encuentran la propia salud, el miedo al contagio propio y de los compañeros de trabajo. Por otro lado, las expectativas desmedidas que la población deposita en el personal sanitario aumentan el estrés y la sensación de desborde.


Y en toda esta avalancha yo te pregunto querido colega: ¿¿QUIEN TE CUIDA A TI?? ¿¿Cómo y dónde poder volver la mirada hacia Dios, hacia ese Padre todopoderoso que nuca dejó de saber de tu situación y te está esperando para confortarte?? ¿Dónde compartir experiencias con otros colegas para sobrellevar mejor la “soledad” que a veces estas situaciones nos presentan? En fin, ¿¿quién se ocupa de ti y de las secuelas que la pandemia va dejando en tu vida??


Querida/o miga/o de Cristo, te invito a levantar esa mirada y a volver a poner tu esperanza en el DIOS que todo lo puede, que quiere sanarte, restaurar tus fuerzas, guiarte y sanarte para seguir adelante.

Por eso te invito a compartir dos días con otros colegas, a tomarte unos minutos para escuchar alguna charla que nutra tu espíritu por ejemplo recordando el poder sanador de los sacramentos, hablando sobre los miedos y de como superarlos, conociendo o recordando la vida de algún santo médico que pueda inspirarte, rememorando ese primer llamado que nos hizo Dios a la profesión, entre otras!. Y por supuesto a descansar y gozar un rato de la naturaleza que Schoenstatt ofrece, a orar, solo y en comunidad, y sobre todo a abrirle tu corazón a Cristo para que el pueda sanarte.


«Señor, si quieres puedes limpiarme». Él extendió la mano, le tocó y dijo:

«Quiero, queda limpio». Y al instante quedó limpio de su lepra” (Mateo 8, 2-4).


¡Te esperamos en casa de alianza el 12 de junio de 2022!


link de inscripción : https://www.casadealianza.com/retiromedicos

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