• Jorgelina Jorda

Madres jóvenes visitan la Casa de Alianza con sus familias.

Actualizado: jul 13

Cuando se trata de cuidar el alma, la familia y el corazón no hay distancias ni obstáculos que permitan juntar a unas mamis que deciden darse una pausa en el día a día y buscar un espacio para el Señor.






Magda argentina viviendo en Baviera, sabía que el lunes volvía a la escuela y a la rutina normal de siempre con sus 5 hijos, sin embargo eso no fue un obstáculo para salir de la rutina y darse una viaje de más de 3 horas para llegar al Santuario de Schoenstatt.


Lo mismo Liz, paraguaya, quién se tomó el tren desde el Norte de Alemania con su hija Aisha para darse un escaparate a la Casa de Alianza ya que no la visitaba desde antes que había comenzado la pandemia ¡Y ya la extrañaba!



Ni los cursos, ni el laburón de llevar un embarazo de casi 8 meses, fue un obstáculo para que Patricia vuelva a Schoenstatt y pueda compartir su hermoso testimonio de ser una mamá valiente, no solo por ser no vidente desde los 15 años, sino por apostar siempre a la vida y a los riesgos teniendo una confianza plena en el Señor.


A Carolina, parece ser que se le hizo más fácil ya que vive en Koblenz, pero no lo fue así cuando tuvo que tomar la decisión de manera muy espontanéa y dejar a sus hijos adolescentes a un lado para que mamá pueda darse un respiro espiritual, a veces mientras más cerca , más dificil la decisión.


Y por último, Claudia, también paraguaya que vive Colonia y es una enamorada de la Mater desde la cuna. Ella decidió salir de su rutina, sus problemas, desafíos y darse una vuelta por Schoenstatt para volver a los brazos de María, ella como Madre de Jesús nos modela como Madres.


Son mamis que a pesar que se sienten muy "Martas" le piden al Señor que les permita ser "María" al menos por un día entero y llevarse así la mejor parte, sentarse, contemplar y escuchar al Señor.


Algunas viajaron con sus esposos e hijos , lo que permitió que la Casa de Alianza se llene de niños en el patio interno y los esposos pudieron conversar haciendo juntos un asado.



El testimonio de como cada Madre ha sabido llevar esta pandemia, es admirable, al fin y al cabo ellas han sido el alma de cada hogar, ellas son las que han creado el ambiente y el microclima para ponerle mucho amor, calidad de vida a los momentos más dificiles.


Animamos a que las madres se animen a venir a la Casa, darse ese respiro, conocer la pedagogía de Schoenstatt y encontrar en este Hogar un descanso y un apoyo a la tarea apostólica de cada día que comienza y termina en las propias familias.


¿Te gustaría unirte a este grupo de mamis que se juntan de manera física y online?

No dudes en escribirnos a casadealianza@gmail.com y te ponemos en contacto con ellas.



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