• Padre Jose Luis Zabala

¡Qué honor fue tenerte Teresita del Niño Jesús de Lisieux en Casa de Alianza!

¡Qué honor fue tenerte Teresita del Niño Jesús de Lisieux en Casa de Alianza! Por supuesto que la santa está en todas partes, porque está en el cielo, pero el fin de semana del 18 y 19 de junio llegaron las reliquias de Teresita de Lisieux a Schoenstatt para estar allí un poco más de 25 horas. En todo momento estuvieron acompañadas por la gran cantidad de peregrinos que participaron de las actividades que Casa de Alianza ofreció.




Fue un fin de semana para encontrarse con el misterio, la vida y el pensamiento de esta santa que tanto ha influido en la espiritualidad actual de la Iglesia. Sí, una santa actual. Con su infancia espiritual y su pequeño camino o “caminito”, ella ha marcado la espiritualidad de nuestra época. No podemos entender la relación con Dios si no es considerándolo un Padre Misericordioso ante quien nos presentamos como sus hijos e hijas queridas. Infancia espiritual. No se trata más del Dios justiciero, sino del Dios Padre providente que está atento a las necesidades de su Pueblo y de sus hijos. Siempre fue así, pero por momentos se nos olvidaba esta característica central de nuestro Padre en el cielo y se acentuaba exageradamente la justicia de Dios.



Aunque si somos honestos y profundos en nuestra reflexión, como nos enseña Teresita, doctora de la Iglesia, cuando Dios nos mira con justicia, nos mira con misericordia, porque por justicia Él sabe que somos débiles y necesitados, y entonces sólo nos puede tratar con misericordia. La misericordia, enseña Teresita, es consecuencia de su justicia. Qué lindo pensamiento, qué pacificador, qué acertado. ¿Qué decir del “caminito”? Otra genialidad de esta pequeña gran santa. Cuando ella se miraba a sí misma y trataba de compararse con la gran Teresa de Ávila o con otros grandes santos a los cuales admiraba y quería, como san Pablo, veía que nunca realizaría sus proezas. Entonces descubrió que, para ella llegar al cielo, tenía que simplemente lanzarse en los brazos de este Dios bueno y bondadoso, en los brazos de su querido Jesús, en los brazos de María, de quien había experimentado su sonrisa sanadora, y simplemente dejarse llevar, conducir, querer. Eso se llama confianza. Una palabra que la cultura actual conoce poco. Porque nadie confía en nadie, y por ende tampoco en Dios. Para Teresita se trataba de confiar en Dios y en que él nos llevará al cielo.




Y nuestro trabajo consiste en ofrecer a Dios, llenos de amor, todos nuestros trabajos diarios, nuestras alegrías y tristezas, nuestros esfuerzos, sufrimientos y dolores, en definitiva nuestra vida. Qué fácil, no. El caminito de la santidad. El camino fácil para llegar a la santidad, al cielo. El fin de semana fue lindísimo. Las reliquias de Teresita llegaron el sábado 18 por la mañana a Casa de Alianza y se llevaron directamente a la Iglesia grande, lugar donde tantas misas se celebraron y tantas charlas se dieron en estos casi 94 años de vida de la casa. Habíamos conseguido un carrito para transportar féretros como transporte para el pesado relicario. Estaba hermosamente adornado con flores. Lamentablemente no era del ancho adecuado, lo que hizo que tuviéramos que proceder con sumo cuidado en los traslados de las reliquias y luego, al llegar a los lugares donde se quedaba la santa, colocar el relicario transversal al carrito.




Así se mantenía la correcta distribución de los pesos y evitábamos algún desliz. Todo un trabajo de mini-ingeniería que demandó mucho esfuerzo durante el fin de semana, pues las reliquias se trasladaron muchísimo dentro de Schoenstatt en esos dos días. De hecho, estuvieron en la misa de renovación de alianza de amor el sábado a las 19:30 hrs, luego peregrinaron de la Iglesia de peregrinos al santuario original y finalmente volvieron a casa de alianza por la noche. Cada movimiento fue un desafío. Era lindo ver cómo las personas se emocionaban y gozaban el poder estar cerca de las reliquias de Teresita. Seguro que ella obró muchos milagros en las personas que se le acercaron esos días con espíritu de fe y confianza. El sábado hubo un intenso programa para los peregrinos de habla alemana y española.



Por la mañana Ferdinand llevo a todo el que quisiera en peregrinación por Schoenstatt a los santuario donde existen reliquias de Teresita para que los responsables de ellos contaran cómo habían llegado esas reliquias al lugar y qué significaban para la comunidad. Así fue como se encontraron con los hermanos de María y con la federación de señoritas. Por la tarde del mismo sábado hubo dos charlas estupendas sobre Teresita y su relevancia en la cultura y sobre ella y su relación con María. La primera la dio el padre Ludwig Güthlein, director del movimiento de Schoenstatt en Alemania, y la segunda el padre Michael Jakel, sacerdote franciscano, miembro del Theresianwerk (obra de Teresita), institución dedicada a la propagación de la obra de la santa en el mundo de habla alemana.





Después de esas magníficas charlas comenzó el periplo de las reliquias por Schoenstatt, primero a la misa de Alianza y luego al Santuario Original donde muchos visitantes y miembros de la Familia de Schoenstatt pudieron encontrarse con Teresita. La noche del sábado al domingo fue de adoración en Casa de Alianza. A medida que comenzaba a amanecer, más y más peregrinos iban llegando. Y miren que amanece temprano en Alemania en verano.


La misa final fue a las 11:30 en español y alemán, y la salida de las reliquias tuvo lugar a las 15:00 hrs después de una linda oración de despedida de la santa y de gratitud a Dios por este enorme regalo. Pasarán muchos años hasta que vuelvan estas reliquias a Schoenstatt, pero en el ínterin permanecerá el aroma a rosas que santa Teresita de Lisieux dejó a su pasó, sobre todo en el corazón de mucho que la conocen, la quieren y la visitaron. Gracias por estar en Casa de Alianza santa Teresita. Gracias por tu vida y ejemplo.

80 visualizaciones0 comentarios